En la quietud de la mirada se revela la naturaleza de la mente. Tratak —quizás la menos conocida de las shat kriyas o seis purificaciones yóguicas— combina simplicidad y profundidad en un solo punto de luz.
Mientras millones practican yoga en todo el mundo, algunas de sus técnicas más poderosas permanecen en las sombras. Tratak es una de ellas: una práctica de meditación visual que transforma la concentración, purifica la visión y despliega claridad mental.
La esencia de Tratak
Tratak tiene raíces profundas en las enseñanzas yóguicas, formando parte de un sistema de conocimiento que se originó hace más de cinco mil años. Su nombre deriva del sánscrito «trat», que significa «mirar» o «contemplar». En su forma más básica, consiste en fijar la mirada en un solo punto sin parpadear hasta que los ojos produzcan lágrimas.
Esta aparente simplicidad esconde un método sofisticado para aquietar las fluctuaciones mentales —chitta vritti— que Patanjali identifica como la esencia misma del yoga.
Los dos caminos de la mirada
Tratak se practica principalmente de dos formas:
- Bahir Tratak (externo): Fijar la mirada en un objeto físico —generalmente la llama de una vela, un punto negro, o un yantra.
- Antar Tratak (interno): Visualizar y concentrarse en un punto o imagen dentro de la mente, con los ojos cerrados.
Ambos métodos comparten el mismo propósito: cultivar ekagrata (concentración en un punto) como puente hacia dharana, el sexto miembro del Ashtanga Yoga.
Más allá de la concentración
Esta práctica opera simultáneamente en tres niveles de conocimiento:
- Jnana (conocimiento teórico): Comprendemos el funcionamiento de nuestra atención visual y su relación con los procesos mentales.
- Vijnana (conocimiento experiencial): Experimentamos directamente cómo la fijación de la mirada transforma nuestro estado mental.
- Prajna (conocimiento intuitivo): En estados avanzados, emerge una comprensión directa de la naturaleza de la conciencia misma.
Efectos purificadores
Tratak purifica a nivel físico y energético:
- Físicamente: Fortalece los músculos oculares, mejora la visión y equilibra el sistema nervioso.
- Energéticamente: Activa ajna chakra (centro del tercer ojo), equilibra las nadis ida y pingala, y despierta la energía kundalini dormida.
- Mentalmente: Elimina tamas (inercia mental) y cultiva sattva (claridad y equilibrio).
El acto de llorar durante la práctica —considerado parte integral, no un efecto secundario— limpia físicamente los ojos y simboliza la purificación de la percepción interna.
Cómo practicar Tratak Kriya (paso a paso)
- Busca un lugar tranquilo
- Coloca una vela a la altura de los ojos, a un brazo de distancia
- Siéntate con la espalda recta
- Mira la llama suavemente, sin forzar
- Comienza con 2–3 minutos
Es normal que aparezcan lágrimas: forman parte del proceso de limpieza.
Tipos de Tratak Kriya
- Tratak con vela (Jyoti Tratak)
- El más común
- Ideal para concentración y visión
- Tratak con punto (Bindi)
- Mirar un punto negro en la pared
- Bueno para principiantes
- Tratak con espejo
- Mirar los propios ojos
- Puede generar respuestas emocionales profundas
- Tratak con la naturaleza
- Luna, estrellas o flores
- Más relajante
- Tratak mental (visualización)
- Sin objeto físico
- Nivel avanzado
Tratak para la vista y la concentración
- Mejora la resistencia ocular
- Reduce la fatiga por pantallas
- Favorece la lubricación natural del ojo (lágrimas)
A nivel mental:
- Entrena la atención sostenida
- Mejora memoria y enfoque
- Ayuda a reducir el uso compulsivo del móvil
Es una herramienta potente para afinar la mente.

